25 años de AAQTIC
“El 15-5-59 se reunía la Asamblea Constitutiva con la presencia de los 21 primeros asociados, entre ellos el doctor Ernesto Mezei, principal inspirador de la creación y luego primer presidente.
La institución se puso rápidamente en marcha y en pocos años logró concretar varios de sus objetivos principales Es así que a fines de ese mismo año tiene lugar la primera mesa redonda; en 1960 ya estaba afiliada a la IULTCS (Unión Internacional de Sociedades de Técnicos y Químicos del Cuero); en julio también del 60 se edita el primer número de esta revista; en diciembre de 1963 se inaugura la biblioteca; en agosto de 1964 se inicia el primer curso y en diciembre de 1966 se realiza el Primer Congreso Latinoamericano y se obtiene la personería jurídica.Cabe consignar que en ese lapso hubo unas 38 conferencias o mesas redondas o reuniones técnicas; que se editó la famosa “carpeta” del curso de Tecnología; que el Dr. Mezei representó a la Asociación en les congresos de IULTCS, y que de 21 asociados iniciales se pasó a 291 activos, 62 protectores y 38 del exterior.
A partir de entonces siguió funcionando intensamente y tratando de expandir su influencia. Otros hitos de su trayectoria son: la realización del 2º y del 6º Congresos Latinoamericanos (1970 y 1978); la muerte del Dr. Mezei y la imposición de su nombre a la biblioteca (1972); el primer Simposio en Buenos Aires (conjuntamente con el CITEC) (1973); la adquisición del local propio (1975); el primer curso en el interior del país (1977) ; el XVII Congreso de la IULTCS (1981), y también, en colaboración con el CITEC, el primer simposio en el interior del país (1984).
La enumeración es corta pero implica una obra fructífera, resultado de la acción tesonera y abnegada de muchos asociados a través de su actuación en Comisión Directiva, en subcomisiones o como simples colaboradores. Implica también haber capitalizado o canalizado adecuadamente la inmensa ayuda que, de diversas formas, recibiera de instituciones, empresas o personas amigas, hacia las cuales la Asociación dedica un permanente reconocimiento.
Aparte de lo puramente administrativo, las actividades más importantes y más frecuentes han sido siempre las originadas por los cursos, las conferencias y la Revista.
Los 42 cursos de los 25 años han llenado un vacío al impartir una enseñanza para la cual no existe instituto específico. Además de ser una importante fuente de ingresos, han logrado atraer hacia la Asociación a muchos técnicos jóvenes y transformarlos en asociados.
Las conferencias y las mesas redondas son un medio de actualización y también originan un provechoso intercambio de opiniones o de información, además de cumplir una función social al reunir a los asociados. 83 de esas reuniones en los cinco lustros son testimonio de una preocupación permanente por ese aspecto del quehacer institucional.
La Revista ganó prestigio desde sus comienzos, tanto en nuestro país como en otros de Latinoamérica donde logró amigos y asociados para la institución y contribuyó a que se la conociera. Fue siempre muy onerosa pero su continuidad quedó asegurada con los ingresos por la publicidad de empresas amigas que la conceden en muchos casos como una forma de colaboración.
La presencia de la AAQTIC en la IULTCS no fue siempre igualmente notoria. Alcanzó un máximo cuando su representante, el Dr. Sofía, ocupó los cargos de vocal, vicepresidente y presidente en una época de cambios trascendentes en la Unión y, al mismo tiempo, la asistencia y la actuación acertada de delegaciones argentinas relativamente numerosas en los congresos de 1975, 77 y 79 permitió lograr, además de esa presencia en el Comité Ejecutivo, que el congreso de 1981 se hiciera en la Argentina.
La AAQTIC (sus dirigentes, sus asociados, las instituciones, empresas y personas amigas) respondió al desafío que representaba ese congreso, como había respondido en ocasión del 1º, 2º y 6º latinoamericanos que le habían otorgado una valiosa experiencia. El resultado fue consideración y prestigio para la institución que a su vez significan posteriores obligaciones y responsabilidades.
La Biblioteca comenzó con el aporte de varias empresas, se engrosó con adquisiciones, donaciones y legados de socios fallecidos y también con varias colecciones de revistas que ingresan por canje con la de la Asociación.
Otras actividades o gestiones a través del tiempo han sido algunas reuniones técnicas por problemas comunes con CICA (Cámara de la Industria Curtidora Argentina) y con CIC (Cámara de la Industria del Calzado), la asistencia a congresos latinoamericanos y a otras reuniones en el exterior, la asignación de becas de la OEA, la organización de agradables reuniones sociales, la atención de consultas o contactos con temas técnicos con instituciones oficiales, la promoción de una Escuela de Curtiduría y la instalación en su casa propia.
En varias oportunidades AAQTIC apoyó o acompañó a CICA en la lucha por la calidad o por la disponibilidad de la piel cruda.
Desde sus orígenes hasta 1976 las actividades de la AAQTIC se desarrollaron en recintos facilitados por la entonces Cámara Gremial de Curtidores (hoy CICA). Como toda institución que crece y que aspira a desenvolverse con autonomía, necesitaba casa propia y la Comisión Directiva de entonces encaró el asunto con coraje y decisión. Significó otra gran movilización de los asociados y de su espíritu societario. La respuesta fue amplia y entusiasta y, a través de numerosos aportes, se pudo encarar su adquisición. Creemos que son muy pocas las instituciones como la nuestra que tienen un local de esta magnitud.
El quehacer de la Asociación la ha puesto en contacto con muchas entidades privadas u oficiales. Las relaciones más estrechas son las que mantiene con las Cámaras empresarias de curtiembre, calzado y peletería, con el CITEC, con la Asociación Química Argentina, con las asociaciones hermanas de Latinoamérica y con la Federación que las agrupa, con la IULTCS y con el Sistema Interamericano del Cuero.
También ha sido activa la relación con las muchas empresas curtidoras o proveedoras que, como socios protectores o como anunciantes de la Revista o mediante otras colaboraciones, han significado un gran apoyo y han contribuido en mucho al sostenimiento de la Institución.
Muchas personalidades extranjeras visitaron la AAQTIC u ocuparon su tribuna. Podríamos enumerar más de 16, entre ellas los Dres. Gratacos, Kanagy, Nagski, Nayudamma, Pauckner Plapper, la Dra. Paniker cuando era presidente de la IULTCS, y agreguemos al Sr. Koppany, que si bien es de la Argentina, ocupó y ocupa altos cargos en el ITC (Consejo Internacional de Curtidores).
En el aspecto social la Asociación ha cumplido cabalmente, desde sus inicios, una función integradora entre sus asociados, logrando también acercar sus familias. Las fiestas y las reuniones técnicas de toda índole han contribuido a eso promoviendo conocimientos mutuos e intercambios personales que además de tener una resultante tecnológica son beneficiosos desde los puntos de vista humano e institucional.
Hasta aquí solo una reseña de lo realizado o logrado. Cabría concluir estas líneas señalando ideas o propósitos alguna vez sugeridos o enunciados que se han cumplido solo parcialmente o no se han cumplido, sea porque no eran forzosos, sea porque no se dieron las circunstancias adecuadas. Será tarea de las actuales autoridades y de las sucesivas comisiones directivas ver de entre esas iniciativas formuladas veinticinco años atrás, cuáles conservan su vigencia; qué otras nuevas exigencias se suman a las anteriores; cuáles son prioritarias y en la concreción de cuáles corresponde empeñar el máximo esfuerzo.
Hay por consiguiente, mucha tarea por realizar.
Aseguramos que en los próximos 25 años cristalizarán muchas nuevas y valiosas realizaciones y que los futuros integrantes de la AAQTIC llegarán al cincuentenario con la satisfacción de una gran misión cumplida.” |